Café Tigo

Tipología: Oficinas
Año de proyecto: 2008
Estado: Construido
Superficie construida: 200 m²
Ubicación: Santa Cruz – Equipetrol
Cliente: TIGO
Enfoque: Comercial
Café Tigo es un proyecto comercial desarrollado para Tigo Bolivia, concebido a partir de la reutilización y remodelación integral de un edificio existente ubicado sobre la Avenida San Martín, en el barrio Equipetrol de Santa Cruz de la Sierra. La intervención parte de una lógica de reciclaje arquitectónico, optimizando la estructura preexistente y reconfigurando completamente su espacialidad, imagen y funcionamiento.

El encargo planteó la creación de un espacio híbrido entre café y showroom tecnológico, donde la experiencia de marca se articula con la experiencia gastronómica. El edificio debía funcionar simultáneamente como punto de exhibición de productos y servicios, espacio de asesoramiento comercial y lugar de permanencia informal.

Desde una perspectiva conceptual, el proyecto se plantea como un dispositivo comunicacional tridimensional, donde la arquitectura asume un rol activo en la construcción de identidad corporativa. La propuesta se aleja de una intervención convencional de interiorismo comercial y adopta una estrategia de fuerte impacto volumétrico, generando un nuevo hito urbano en un entorno de alta exposición y dinamismo.

La decisión de retranquear el cerramiento en planta baja amplía la acera y consolida una galería cubierta, fortaleciendo la relación con el espacio público y extendiendo la experiencia comercial hacia el exterior.

El elemento central del proyecto es una piel escultórica de fibra de vidrio que define tanto la fachada como el interior. Este volumen orgánico, de carácter continuo, se compone de tres capas superpuestas que generan dos gargantas longitudinales a lo largo de su recorrido. Estas buñas estructuran el lenguaje formal y guían la percepción espacial desde el acceso hasta el fondo del edificio.

La continuidad material entre exterior e interior elimina la distinción convencional entre fachada y espacio interno, consolidando una experiencia inmersiva. Las gargantas no solo cumplen una función compositiva, sino que producen un desnivel central en el piso, resuelto mediante un plano de vidrio que funciona como vitrina urbana. Bajo este elemento se exhiben modelos históricos de teléfonos celulares, estableciendo una narrativa visual sobre evolución tecnológica y memoria de marca.

En el nivel superior se incorpora un mezanine concebido como sala elevada de exhibición y permanencia. Desde esta plataforma se proyectan contenidos interactivos y audiovisuales, ampliando el alcance comunicacional del espacio. La piel continúa su recorrido a través del mezanine, integrando ambos niveles bajo una única lógica formal y perceptual.

El proyecto integra un sistema de iluminación RGB en fachada e interior, permitiendo variaciones cromáticas según campañas, eventos o momentos del día. Esta estrategia refuerza el carácter tecnológico y adaptable del espacio.

El volumen principal de fibra de vidrio se resuelve en color azul, consolidando la identidad visual corporativa de Tigo y garantizando alta visibilidad urbana. La combinación de materialidad ligera, iluminación dinámica y formas orgánicas transforma la intervención en un espacio experiencial, donde arquitectura, tecnología y comunicación de marca operan como un sistema integrado.