Sofia

Tipología: Edificio Residencial
Año de proyecto: 2016
Estado: Construido
Superficie construida: 8575 m²
Ubicación: Santa Cruz – Zona Oeste, 4to Anillo
Cliente: Avícola Sofiia
Reconocimiento: Premio Obra Destacada – UPSA (2021)

SOFÍA es la sede corporativa desarrollada para Avícola SOFÍA, empresa líder en procesamiento de alimentos derivados del huevo en Bolivia. El encargo contempló concentrar en un único edificio aproximadamente 12.000 m² de superficie administrativa, incorporando una proyección de crecimiento a diez años acorde a la expansión prevista del plantel corporativo.

El proyecto se implanta sobre un terreno de 3.000 m² ubicado en el Cuarto Anillo de Santa Cruz de la Sierra, eje urbano de alto flujo vehicular. El predio se sitúa en el límite del cordón ecológico del río Piraí, condición que introduce una relación directa con un entorno natural de valor paisajístico y determina criterios de implantación, visuales y control ambiental.

El edificio se desarrolla como una torre corporativa con un primer nivel destinado a estacionamientos, contenido visualmente mediante una loma vegetal que oculta la infraestructura desde el espacio público. En planta baja se dispone el lobby principal junto a un área abierta de uso múltiple, concebida como espacio de transición institucional.

A partir del segundo nivel, la torre se resuelve mediante plantas libres de aproximadamente 900 m², configuradas bajo criterios de flexibilidad y adaptabilidad programática. Las oficinas se organizan en torno a un núcleo vertical ubicado en el lado sur, que concentra circulaciones, servicios y sistemas técnicos, liberando el perímetro para áreas de trabajo con iluminación natural.

La concepción formal se inspira en la geometría orgánica del huevo, elemento identitario de la empresa. La planta adopta una configuración oval recortada en sus extremos, orientando sus ejes mayores hacia el este y oeste, optimizando incidencia solar y percepción dinámica desde la avenida principal.

La fachada principal se resuelve mediante una piel curva continua de vidrio, complementada por franjas horizontales que integran funciones interiores y se revisten exteriormente en mármol, aportando materialidad y peso institucional. En el extremo norte se incorpora una celosía vertical de aluminio que controla la radiación solar en horarios críticos y enfatiza la verticalidad del volumen.

Un vacío central de diez niveles conforma un lobby vertical con vegetación interior, fortaleciendo la integración entre arquitectura y naturaleza. La base ensanchada, definida por diagonales estructurales, genera la sensación de anclaje y emergencia orgánica desde el paisaje.