Nano

Tipología: Edificio Residencial
Año de proyecto: 2017
Estado: Construido
Superficie construida: 4.593 m²
Ubicación: Santa Cruz – Equipetrol
Cliente: SMART STUDIO
Enfoque: Alta Densidad
NANO es un edificio residencial de seis niveles implantado en el barrio Equipetrol de Santa Cruz de la Sierra, sector caracterizado por alta demanda habitacional y consolidación de usos mixtos. La altura del proyecto responde estrictamente a la normativa urbana vigente, ya que la calle donde se ubica no permite el desarrollo en torre. Esta limitación fue reinterpretada como oportunidad para explorar un modelo de densificación en escala media, optimizando la ocupación del suelo sin recurrir a gran altura.

El terreno posee un frente aproximado de 60 metros, condición que permitió desarrollar en planta baja una franja comercial continua concebida como un bulevar urbano. Los locales se abren directamente hacia la calle, activando el espacio público y generando continuidad peatonal. El lobby se ubica en el eje central del proyecto, funcionando como articulador entre la actividad comercial y el programa residencial.

A partir del primer nivel se desarrollan departamentos compactos orientados a un perfil urbano joven. El programa incluye monoambientes de 32 m², unidades de un dormitorio entre 40 y 45 m² y, en los extremos del edificio, departamentos de dos dormitorios de 60 m², aportando diversidad tipológica dentro de un esquema compacto y eficiente.

El edificio se organiza mediante un pasillo central con palier que divide la planta en dos alas claramente diferenciadas: unidades orientadas hacia la calle y departamentos que miran hacia el vecino. Las fachadas principales se desarrollan en sentido norte–sur, siendo la orientación norte la que establece mayor relación con el espacio urbano y garantiza mejor asoleamiento.

En el último nivel se destina aproximadamente el 50 % de la superficie a áreas comunes, consolidando un plano social activo. Este nivel incorpora una churrasquera abierta, una piscina alargada diseñada para permitir nado continuo y una segunda churrasquera lateral de menor escala, posibilitando actividades simultáneas sin interferencias.

Una particularidad del proyecto es la incorporación de tres oficinas compartidas resueltas a partir de contenedores marítimos reutilizados. Estos módulos fueron elevados hasta la terraza e intervenidos mediante aperturas estratégicas, incorporación de nuevos pisos y adecuación interior para uso colaborativo. Las oficinas se vinculan directamente con una terraza mirador orientada al norte, equipada con mobiliario exterior y complementada por un cine al aire libre, fortaleciendo el carácter comunitario y multifuncional del nivel superior.

Formalmente, NANO se estructura a partir de un lenguaje racional basado en la expresión individual de cubos habitacionales. Cada unidad se desplaza respecto al plano general de fachada, generando un juego de llenos y vacíos que aporta profundidad y dinamismo volumétrico. Esta estrategia rompe la monotonía inherente a programas repetitivos de alta densidad sin comprometer la lógica estructural.

La composición se refuerza mediante una paleta de tres tonos —oscuro, gris medio y blanco— que enfatiza la lectura tridimensional. La incorporación de iluminación LED configurable transforma la fachada en un plano activo nocturno, consolidando una identidad contemporánea y cambiante.